Trattoria Da Burde

Durante mi estancia en Italia estuve trabajando y viviendo unos ochos meses en Florencia, una ciudad maravillosa conocida mundialmente por su arte, sus paisajes y su gastronomía.
Allí tuve la ocasión de frecuentar casi diariamente un estupendo restaurante que os quiero recomendar, se llama Trattoria Da Burde, nacida en el 1901 en Via Peretola y transferida en el 1927 a Via Pistoiese donde se encuentra actualmente.


La primera vez que llegué al lugar y me llevé una extraña impresión, porque la entrada era un espacio de unos 3 metros cuadrados donde había un aparador lleno de quesos y embutidos, con un señor (Turiddo Gori en la foto de arriba) que preparaba bocadillos detrás del mostrador, pregunté a mis amigos si estaban seguros de que ese era el lugar correcto, se rieron y me indicaron una pequeña puerta al lado del mostrador, entramos y me encontré con una amplia sala llena de frescos, más adelante pasamos por un corredor donde estaba la cocina a la vista de los clientes, me acuerdo siempre de un grande banco de madera con un costillar de buey de donde iban cortando las famosas “bistecche” florentinas, continuando el viaje íbamos pasando por habitaciones decoradas con más frescos, hasta llegar a la terraza, toda emparrada.


Quiero señalaros que en Florencia es muy común que los restaurantes antiguos estén divididos en habitaciones, ya que debido a que todo el arte de la ciudad es patrimonio cultural, no está permitido quitar paredes para no dañar los frescos.
A éste punto nos presentaron la carta y descubrí el inmenso mundo de la cocina tradicional toscana, estaba extasiado, quería pedir todo, y prácticamente en el tiempo que estuve en la ciudad tuve la oportunidad de probarlo casi todo, además, cabe señalar que la lista de vinos que está a cargo de Andrea Gori es algo admirable, en la cocina tenemos a Paolo Gori, de alimentos y gastronomía se encargan Mario Gori y Giuliano Gori.


Entre mis platos preferidos está para empezar la Finocchiona, un fiambre típico toscano acompañado de bruschette (pan tostado aliñado), luego una Ribollita, un potaje de verduras maravilloso, tampoco hay que olvidarse de la óptima Pasta e Fagioli, una sopa de frijoles con pasta y tocino deliciosa, si queremos pasta hay que pedir Pasta al pollo scappato, o Pasta a la carretiera, las dos son inmejorables. Si luego queremos algo potente nos vamos por un Bollito misto, carnes hervidas de todo tipo, o las deliciosas Trippe alla Fiorentina, callos tradicionales de la Toscana, con salsa de tomate y parmesano.

No podemos irnos sin comer una Bistecca Fiorentina, es un corte de buey hecho a la brasa o a la plancha que normalmente pesa 1.200 gramos, se usa pedirla para dos personas, pero tengo más de un amigo que se la come toda y luego pide postre.


Para los amantes del pescado no hay que olvidar el Baccalà alla  fiorentina, bacalao frito con una salsa de tomate deliciosa.
Y si queréis lo mejor de lo mejor, decidle quien atienda que os haga el menú, no os arrepentiréis, hay tantos platos del día en función a la temporada y a lo que encontraron en el mercado que son impredecibles las agradables y sabrosas sorpresas que os podéis encontrar.

Ahora, si vais a Florencia ya sabéis donde tenéis una para obligatoria.

Fotografías amablemente cedidas por Andrea Gori

Web:  www.burde.it

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