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Pollo en Pepitoria

El Pollo en Pepitoria es característico de la cocina tradicional de Castilla la Vieja y León, la receta original de mi libro secreto emplearía la gallina, pero en éstos días es difícil que encontremos una gallina de corral a disposición, por lo tanto sugiero que preparemos éste plato con un pollo y si es posible que sea “orgánico”, o sea, de corral.

Según la definición de fines del siglo XVI, la Pepitoria era un guisado preparado con despojos o menudillos de “petit oie“, que significa pequeño pato en francés, al que España le infundió su acento azafranado.

Existen varias pepitorias, según las diversas regiones españolas,la de pichones, la de codornices, la de anguilas y una de hígados y pulmón de cordero o cabrito, pero la más célebre es la pepitoria de gallina.

Ingredientes para 4 personas:

1 pollo de kilo y medio
80 gramos de manteca de cerdo
100 gramos de jamón
1 cebolla mediana
2 zanahorias cocidas
1 diente de ajo
1 atadillo de hierbas aromáticas (laurel, tomillo, orégano, unas hojas de perejil)
2 cucharadas de harina
1 buen vaso de vino blanco
3 granos de pimienta
2 clavillos de especia
unas ralladuras de nuez moscada
unas hebras de azafrán seco
10 almendras tostadas y peladas
150 gramos de guisantes desgranados y cocidos
2 huevos duros
8 costrones de pan cortados en forma triangular y fritos

Lavar el pollo y cortarlo en trozos – tres de cada pechuga y tres de cada pata -, espolvorear con sal y se ponen a rehogar con la manteca a fuego moderado, añadir el jamón cortado a cuadritos, la cebolla, el ajo y el atadillo de hierbas.

Antes de que el pollo tome demasiado color espolvorear con la harina, añadir el azafrán, pimienta y nuez moscada, mezclar, rociar con el vino, y agua o caldo hasta cubrir los trozos.

A media cocción se pasan los trozos de pollo a una cazuela de barro limpia, en la cazuela donde se ha cocinado el pollo quitamos el atadillo de hierbas y metemos las almendras machacadas en un mortero con las yemas de los huevos duros, mezclar y cocinar durante 10 minutos, luego se echa la salsa sobre las piezas de pollo - se puede usar un colador fino -, se añaden los guisantes, las zanahorias a cuadritos y se termina de cocinar hasta que el pollo esté tierno.

Se sirve en la misma cazuela de barro, adornada con los costrones de pan frito frotado ligeramente con ajo, y los trozos de huevo duro que nos quedaron.



Arroz a la Parellada

El Arroz a la Parellada, también llamado Paella Parellada nació en el restaurante El Suizo, situado en la Rambla del Centro en Barcelona, su creación se debe a un gourmet de finales del siglo XIX, don Julio Parellada, propietario del palacio de la calle de la Canuda, donde hoy está el Ateneo Barcelonés.
Un buen día se le ocurrió pedir al camarero Jaime Carabellido un arroz especial, que aportase todos sus tropezones, sin huesos, ni espinas. Se elaboró el plato, que no es fácil, y repitió su petición. Carabellido se entendió con la cocina pidiendo simplemente “Parellada”.
Bien pronto se popularizó el plato y se incorporó el “arroz a la parellada” a la minuta del Suizo.

Mientras estaba dando un vistazo a un viejo libro sobre la cocina española tradicional que conservo con extremo cuidado me he acordado de haber comido éste plato en el restaurante Set Portes, uno de mis preferidos en Barcelona, y casualmente el restaurante donde celebraron la comida de boda mis padres, entonces he pensado en compartir la receta, que como vereís es igual a una paella mixta con la diferencia de que todos los ingredientes (tropezones) están limpios de huesos y espinas.

Ingredientes para 6 personas:

1 pollo cortado en 12 pedazos y totalmente deshuesado
200 gramos de lomo de cerdo en seis pedazos
6 salchichas de tamaño mediano
6 langostinos, o gambas grandes pelados
200 gramos de calamares limpios cortados en arandelas
24 mejillones grandes cocidos y extraídos de sus valvas
6 trocitos de rape, sin hueso
6 trozos más de otra clase de pescado duro, como corvina, lubina, mero, etc., sin espinas
4 alcachofas
100 gramos de guisantes cocidos
4 pimientos morrones
unas hebras de azafrán
2 dientes de ajo
200 gramos de cebolla picada
200 gramos de tomates pelados y picados, o puré de tomate
2 decilitros de aceite
1 cucharada grande de manteca de cerdo
400 gramos de arroz
un poco de perejil picado

Vamos a limpiar las alcachofas cortando las puntas , el tallo y separando las hojas duras en modo de obtener el llamado “corazón, cortamos en 8 gajos cada corazón y luego los metemos en un bol con agua y jugo de limón para que no se ennegrezcan.
En una paellera puesta al fuego, con el aceite y manteca calientes, se fríen hasta dejarlos doraditos, los trozos de pollo, el lomo y los calamares ligeramente espolvoreados con sal; ya fritos se les añade la cebolla y las alcachofas, terminándose de freír todo, para añadir, por último, el tomate; rehogamos y añadimos un cucharón de agua o caldo de pescado, dejándolo cocer todo unos diez minutos.
Media hora antes de servir nuestro arroz ponemos la paellera a fuego vivo y echamos el arroz, los guisantes, cuadritos de pimiento morrón y caldo o agua hirviendo.
En un mortero machacamos el azafrán con los ajos, diluimos con un poco de caldo y añadimos a la paellera.
Revolvemos el arroz y a continuación colocamos los trozos de pescado y langostinos, previamente salados y salteados con un poco de aceite, añadimos también el fondo de cocción de la sartén; por último, se ponen los mejillones, las salchichas a trozos y unos triángulos de pimiento morrón, colocados con toda la simetría posible; se rectifica de sal y se termina de cocer en el horno.

[Fotografía Wikipedia/7 Portes]



Pinchos morunos

Hoy presento una receta que sirve para matar el hambre, para gozar una buena cerveza helada, como plato para nuestra comida o cena, a gusto del consumidor. Es una comida muy típica en España y es normal encontrarla en los bares de “tapas” al lado de las deliciosas “patatas bravas“. Si os encontráis en Madrid no puede faltar una visita a la casbah del madrileño barrio de Lavapiés, donde podréis gozar de los pinchos y además comprar lo necesario para prepararlos.

Los llamados “pinchos morunos” son una especie de Kebab basado “más o menos” en el que preparan en Marruecos, se trata de brochetas de carne de cerdo, borrego, cordero o pollo, depende del consumidor. En España se acostumbra prepararlos con carne de cerdo que asada resulta muy sabrosa, naturalmente en los países musulmanes se acostumbra el borrego, cordero o pollo debido a la prohibición religiosa a comer carne de cerdo.

Una mezcla de especias es la parte “misteriosa” de ésta receta , dicha mezcla se llama “ras el hanout” en árabe y significa literalmente “la cabeza de la tienda”, la parte misteriosa es que el tipo de especias usadas en la mezcla varían según quien prepara los pinchos, podemos decir que es como el curry, cuya exacta descripción no existe, simplemente cambia por país o por gustos de los consumidores.

Después de todo éste rollo introductivo vamos a empezar con mi receta personal, nos procuramos un filete (solomillo) de cerdo, lo cortamos a dados no muy grandes y los colocamos en un bowl, salamos y rociamos con aceite de oliva en modo que la carne quede bien empapada.

Ahora vamos a preparar nuestro “ras el hanout“, tenemos que conseguir las siguientes especias:

- Comino molido (1/4 cucharada)
- Cúrcuma (1 cucharada)
- Ajo en polvo (1/2 cucharada)
- Jengibre (1 cucharada)
- Pimienta negra en grano molida (1 y 1/2 cucharada)
- Azafrán (una pizca)
- Nuez moscada (1/4 de cucharada)
- Pimentón picante (1/2 cucharada)
- Cardamomo (1/4 cucharada)

Si encontramos todo en polvo tenemos sólo que mezclar bien todos los ingredientes, y si hay algunos que no, entonces pulverizaremos en un mortero. A continuación cortamos dos cebollas moradas a trozos y las añadimos a la carne junto con la mezcla de especias, mezclamos todo bien para que se distribuyan bien las especias en los dados de carne, luego cubrimos el bowl con un papel película y dejamos en el refrigerador durante 24 horas para que se marine bien.

Una vez terminada la marinada, vamos a preparar los pinchos con las clásicas brochetas metálicas que podéis encontrar en cualquier supermercado o tienda de artículos de cocina. Ensartamos los dados de carne uno al lado del otro y lo colocamos sobre fuego de carbón en un anafre (ver foto), girándolas constantemente para que se doren uniformemente. En caso de no tener a disposición el anafre, podemos cocinar en la parrilla donde preparáis vuestras barbacoas o también los podéis cocinar a la plancha, la diferencia es que si se cocina sobre fuego de carbón se obtendrá un mejor sabor.

Espero que disfrutéis de éste delicioso plato.

También os puede interesar otra receta que he publicado siguiendo el método de Marruecos, la podéis ver en Pinchos morunos estilo Diego.