Conejo al vino
Una de conejo al vino! Y digo “al vino” porque es algo muy interesante en la historia de éste mundo que se derrumba
Independientemente de que el conejo esté congelado o no, sumergirlo en agua con vinagre de vino por algunas horas con el objetivo de eliminar los olores de “bestia”.

Preparar una cama de verduras en una plancha de horno lo suficientemente grande para que pueda alojar la carne del conejo y además las verduras que a continuación vamos a preparar, seleccionaremos zanahoria cortada a grandes pedazos o directamente las mini zanahorias de ensalada, cebolla morada cortada en grandes trozos, la parte central (blanca) de un apio cortado irregularmente, añadimos un par de nueces de mantequilla y dos golpes de aceite de oliva, vamos a sofreír las verduras, mientras troceamos el conejo, lo enharinamos y lo añadimos a las verduras cuando ya estén más o menos cristalizadas, mientras nos ocupamos de dorar el conejo girando las piezas varias veces añadiremos unos granos de pimienta negra y unas “agujas” de romero, muy pocas si es fresco y un puñadito si es seco, para que su perfume no sobrepase los sabores naturales de las verduras y del conejo.
Una vez las piezas de conejo han tomado color vamos a rociar el todo con un litro de vino blanco, introduciremos la placa en el horno a 250 grados y vamos a dejar que se evapore el vino una media hora, iremos sacando la placa y girando las piezas de conejo regularmente cada media hora por otras dos horas, el objetivo es que las piezas de conejo se doren perfectamente mientras se cocinan con el vino, en el caso de que se agote el jugo de fondo, añadir más vino blanco.
Cuando tenemos las piezas de conejo doraditas con aspecto terriblemente apetitoso, sacamos la placa del horno, disponemos el conejo en otra bandeja de horno que servirá para mantenerlo caliente dentro de el horno apagado, y vertimos todas las verduras y el jugo de cocción en una licuadora, creamos la salsa, ajustando de sal si es necesario y ya estamos listos con el conejo.
La guarnición es simple, podemos utilizar patatas de tipo “chips” cómo en la foto, y si queremos algo más contundente, preparamos unas patatas al romero, cortamos patatas a grandes cuadros y las salteamos en una sartén de tipo wok o lo que tengamos más parecido para poder voltearlas con golpe de muñeca, una nuez de mantequilla y 50 cc. de aceite de oliva, desparramamos por encima “agujas” de romero a voluntad y un poco de pimienta negra molida al instante, añadir 3 o 4 dientes de ajo que retiraremos antes de que se quemen, eventualmente se pueden sustituir con sal de ajo esparcido sobre las patatas, dorarlas a placer y servirlas como acompañamiento del conejo dorado y la salsa de verduras.
Si me encontrara en España lo acompañaría de un buen Cava aunque suene extraño, y si me encontrara en Italia lo bañaría con un Prosecco.
Domingo 29 Noviembre 2009 a las 4:37
La champana de todos los dias cava, proseco version italiana
Domingo 29 Noviembre 2009 a las 8:35
Hola Roberto! Pro yo estoy seguro que te hecharias un Cabernet
Domingo 29 Noviembre 2009 a las 9:13
Pues eso es lo que me estoy tomando ahorita(barefoot), ayer me tome todo el pinot noir(no me gusto). Hace unos 2 dias me tome un zinfandel(que le va de maravilla a las salsas de tomate), aunque me gusto mas el cabernet australiano que el de california
Domingo 29 Noviembre 2009 a las 9:38
Hay buenos Cabernet en Chile, y claramente en Italia, también te aconsejaría que probaras (si encuentras) Amarone (italiano) luego vas a pensar que estás muerto.
Domingo 29 Noviembre 2009 a las 9:39
El Zinfadel es muy bueno, me gusssssssta!
Domingo 29 Noviembre 2009 a las 10:07
hahaha, cuando trabaje en restaurante italiano tomaba Amarone, barolos, super toscanos, solo que en ese entonces no le tomaba el tiempo e interes a los vinos, pero yo he probado mas vino italiano que cualquier otro, ahi tomabamos todo lo que queriamos, solo que no recuerdo asi a conciencia cierta la personalidad de ellos.
Domingo 29 Noviembre 2009 a las 10:09
Pues entonces ya sabes……Amarone, Barolo, Santa Cristina de Toscana, mmmmmm no quiero ni pensar