Ravioli rellenos de espinacas y queso ahumado

Esta receta de ravioli rellenos de espinacas y queso ahumado es muy buena, los vamos a preparar en formato talla grande, nos bastarán tres ravioli por persona, lo que en Italia se llamaría “raviolo”, que es el singular de ravioli. Espero que no os estéis haciendo un lío, pero para rematar la cosa, cuando os ofrezcan “raviolo de…”, quiere decir que os van a servir uno o más ravioli grandes, y no un plato lleno de ravioli.

Ravioli rellenos de espinacas y queso ahumado

Ingredientes para 4 personas:

200 gramos de pasta al huevo
1 Kg. de espinacas
1 huevo
200 gramos de queso ahumado (San Simón da Costa)
80 gramos de queso Parmesano rallado
400 gramos de tomates maduros
1 cebolla mediana
1 diente de ajo
Albahaca
Aceite de oliva
Sal gruesa
Pimienta negra

Preparación:

Primero se blanquean las espinacas durante 5 minutos, se escurren, se pican y se colocan en un bol.

Cortar el queso a cuadros pequeños y agregar a las espinacas, luego batir el huevo y añadirlo a la mezcla con 50 gramos de queso parmesano rallado, salpimentar y mezclar todo para que se amalgamen los ingredientes.

Ahora enharinar una superficie plana y estirar la pasta al huevo que hemos preparado siguiendo ésta receta y creamos dos láminas finas de unos 2/3 milímetros de espesor.

Hay que preparar 12 ravioli, nos servirá una o más láminas que contengan 12 círculos de 15 centímetros de diámetro.

Si no hay a disposición un molde para cortar pasta habrá que buscar un recipiente que tenga unos 15 centímetros de diámetro.

Con el objeto que usaremos para cortar la pasta tomamos las medidas necesarias para la lámina o láminas de pasta que necesitamos.

Una vez preparadas las listas de pasta que vamos a utilizar, marcar ligeramente la pasta con el recipiente que vamos usar para cortar y colocar en el centro de cada uno dos cucharadas de relleno, terminada esta operación cubrir con otra tira de pasta ligeramente humedecida con agua. Presionar cuidadosamente alrededor del relleno para que salga el aire eventualmente almacenado.

Ahora cortar los círculos en modo de formar los ravioli gigantes y colocarlos sobre una superficie ligeramente enharinada para que no se peguen.

Preparar la salsa, en una sartén con una nuez de mantequilla y un hilo de aceite sofreír la cebolla y el ajo picados finamente, añadir dos hojas de albahaca y los tomates cortados a cuadros, salpimentar y saltear unos 8 minutos.

Mientras se prepara la salsa calentar una cacerola con agua y una cucharada de sal gruesa, cuando llega al hervor introducir los ravioli, cocinar durante 3 minutos, escurrir y saltear con la salsa de tomate unos minutos con cuidado de que no se rompan los ravioli.

Servir los ravioli rellenos de espinacas y queso ahumado con una rociada de queso parmesano y decorar con unas hojas de albahaca.

[Foto: Cookaround]

 

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Pasta con gambas y espinacas

Hoy tenemos una rica pasta con gambas y espinacas, y digo rica porque además de sabrosa es rica en vitaminas, es apetecible en ésta temporada de clima agradable.

Pasta con gambas y espinacas

Ingredientes para 4 personas:

300 gramos de pasta tipo “penne”
4 dientes de ajo
1 guindilla
200 gramos de champiñones
200 gramos de tomates maduros
200 gramos de espinacas
300 gramos de gambas
1 cucharada de pasta de tomate
1 vaso de vino blanco
3 tazas de crema de leche
Aceite de oliva

Preparación:

Empezar preparando la “mise en place” para tener todos los elementos de la receta listos, a medida que vamos preparando los ingredientes los depositamos en pequeños bols o cuencos.

Lavar y limpiar las gambas quitando cabeza, cáscara y cola, volver a lavar y dejarlas escurriendo rociadas con un poco de sal gruesa.
Picar los dientes de ajo y la guindilla, luego guardar.
Lavar las espinacas, blanquearlas, escurrirlas, cortarlas en tiras y guardar.
Lavar los champiñones, cortarlos en láminas y guardar.
Lavar los tomates, picarlos y guardar.
Colocar la crema de leche con la pasta de tomate en una cacerola y llevar a ebullición, salpimentar y cocinar durante 5 minutos mezclando para que no se pegue, tiene que obtenerse una suave crema de color rosa, eventualmente se puede añadir un poco de pimentón para agregar color, luego separar.

A éste punto ya tenemos la “mise en place” completa y podemos iniciar la preparación del plato.

En una sartén alta calentar el aceite de oliva, añadir el ajo y la guindilla, sofreír 2 minutos sin que se queme y luego colocar las gambas, cuando cambian de color añadir el vino y dejar evaporar.

Mientras estamos cocinando se cocinará la pasta “al dente” con el tiempo suficiente para que esté lista al terminar de preparar la salsa.

Ahora añadimos el tomate y los champiñones, salpimentar y cocinar durante 5 minutos, luego añadir la crema rosa que tenemos a parte , mezclar y agregar la pasta y las espinacas, saltear durante 5 minutos y estamos listos para servir.

Espolvorear nuestra pasta con gambas y espinacas con un poco de perejil picado y abrir una botella de vino blanco seco y helado.

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Calamarata – Pasta con calamares

Seguimos con calamares, compré dos kilos y hay que comerlos, así que hoy propongo la Calamarata, o sea, una pasta con calamares típica de la cocina napolitana.
En ésta sencilla receta se utiliza una pasta llamada “Calamarata”, que tiene una forma de grandes anillos parecidos a los del calamar.

Calamarata - Pasta con calamares

Ingredientes para 4 personas:

300 gr de pasta calamarata
600 gr de calamares
300 gr de tomates cereza
2 dientes de ajo
1 guindilla
1 vaso de vino blanco
Perejil
Sal
Aceite
Pimienta negra

Preparación:

Lavar los calamares, quitar la piel superficial, la pluma, limpiar el interior de la bolsa y eliminar el pico guardando los tentáculos.
Cortar las bolsas en anillos anchos como la pasta calamarata, así se confundirán en el plato.

En una sartén alta sofreír los dientes de ajo picados finamente y la guindilla, antes de que se queme el ajo añadir los anillos de calamar y los tentáculos, mezclar y cuando están sellados echar un vaso de vino blanco, dejar evaporar y luego añadir los tomates cereza partidos en cuatro partes, salpimentar, mezclar y dejar cocinar a fuego lento unos 15 minutos.

Cuando los calamares están listos rociar con una cucharada de perejil picado.

Pasta calamarata

Cocinar la pasta “al dente” en abundante agua salada, escurrir y añadir a la salsa de calamares, saltear unos minutos para que se amalgamen los sabores y servir.

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Cocinar la pasta correctamente

Cocinar es un Arte, y como todos vive de pasión, instinto y capacidad de improvisación. Pero para cocinar la pasta correctamente hay que seguir un proceso preciso si deseamos obtener el mejor resultado.

pasta cocinando

La perfecta cocción de la pasta forma parte del ADN de los italianos y es un sabio procedimiento transmitido de generación en generación, de todas formas, después de haber vivido 18 años en Italia creo que algo aprendí y aquí siguen las reglas:

La Olla

La olla tiene que ser de acero inoxidable, y se puede utilizar una de las que ya tienen el colador incorporado (1), aunque no pasa nada si usamos el típico colador multiusos (2). Si cocináis la pasta en una olla de aluminio veréis que enseguida se vuelve turbia, eso es debido a que los recipientes en aluminio mantienen en su micro porosidad las “huellas del pasado“.

olla para pasta y colador

El Agua

La regla dice que la pasta tiene que tener una amplia piscina llena de agua para poder moverse libremente. La razón principal del movimiento de la pasta en el agua es debida al hecho de que el calentamiento de agua en el recipiente no se produce de manera uniforme, lo que hace que el agua se mueva a lo largo con movimientos convectivos, bueno, para hacerlo corto: “el agua se mueve y por consecuencia, mueve la pasta”.

Entonces, por cada 100 gramos de pasta se debe poner 1 litro de agua en la olla, esta norma se reconoce universalmente, yo personalmente creo que es más correcto el prefijo “al menos” 1 litro.

La Sal

Ya sabemos que olla usar y cuanta agua poner, ahora la sal, por ahí encontrareis quien dice que hay que echar la sal en el agua fría para acelerar la ebullición, esto no es cierto, según la Ley de Raoult, un soluto disuelto en un disolvente aumenta el punto de ebullición, por consiguiente, el agua salada tardará más tiempo en hervir que el agua dulce.

La regla es la siguiente, se calienta el agua con la olla tapada hasta llegar al primer hervor, y es entonces cuando vamos a echar la sal.

Si os preguntáis porque la olla debe estar tapada, la respuesta es sencilla, sirve para evitar que se evapore el agua y disminuya la cantidad que hemos calculado y además para acelerar el tiempo de ebullición.

La proporción ideal es de 10 gramos de sal por cada litro de agua, en el caso de que la salsa con la que vamos a acompañar la pasta vaya a ser salada, como las anchoas, se disminuirá la cantidad a 8 gramos.

Algunas leyendas urbanas aconsejan el uso de sal normal, eso se hace sólo cuando no tenemos sal marina, también llamada sal gruesa.
La razón del porque usar sal gruesa es muy simple, está menos elaborada y es más sana para el cuerpo ya que contiene menos sodio.

La Pasta

El momento de echar la pasta es cuando ya hemos echado la sal y el agua empieza a hervir de nuevo, la echamos toda de una vez, y mezclamos rápidamente para que no se pegue, preferiblemente con una cuchara de madera. No olvidar que hay que mezclar la pasta de vez en cuando para que no se pegue en el fondo de la olla.

Hay que tener en cuenta de que si el agua no ha llegado a ebullición la pasta libera demasiado almidón y arruina la receta.

El tipo de cocción aconsejado para la pasta es el llamado “al dente”, o sea, una pasta que tiene una textura firme y elástica, que se “siente” al masticarla pero no está cruda, no está blanca por dentro.
La cocción “al dente” impide que el contenido de almidón en la pasta se disuelva por completo, lo que permite que el cuerpo la absorba con mayor facilidad ya que la pasta será más digerible.

El tiempo de cocción es aproximadamente el indicado en el paquete de pasta por el fabricante, aunque generalmente es más reducido ya que retiraremos la pasta cuando esté “al dente” sin esperar a que se cocine completamente, lo cual podría resultar en una pasta gomosa y poco apetitosa.

pasta fresca

Para la pasta fresca, ya sea comprada o hecha en casa, el tiempo de cocción depende del tipo de pasta, la regla general para la pasta fresca es la misma que para la pasta dura, sólo que la pasta fresca la retiraremos cuando sale a flote, ésta es la señal que indica que la pasta está lista.

Al colar la pasta retened siempre un poco de agua para que la pasta no se seque mientras nos preparamos a terminar la receta.

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Rigatoni con atún fresco

Estos Rigatoni con atún fresco son una delicia es una receta múy fácil, nutritiva, primaveral, y dietética. El atún es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales. Es bajo en grasas saturadas, y tiene un alto contenido de Omega 3(anti - colesterol).

Para 4 personas, doramos dos dientes de ajo cortados en lajas y una guindilla en una sartén con un hilo de aceite de oliva, cortamos a cuadros 300 gramos de tomate maduro y agregamos a la sartén, cocinamos 5 minutos a fuego vivo.

Cortamos a cuadros de 1 centímetro 300 gramos de lomo de atún fresco, sin la piel, lo añadimos a la sartén, doramos durante 5 minutos, salpimentamos, añadimos medio vaso de vino blanco, una cucharada de perejil picado, retiramos cuando el vino se ha evaporado.

Cocinar 350 gramos rigatoni en abundante agua con un puñado de sal de mar, colarlos cuando estén “al dente” y echarlos en la sartén, saltear 5 minutos y servir rociando con perejil.

Aconsejo acompañar nuestros Rigatoni con atún fresco de un vino tinto joven como Pinot Noir.

[Foto: Cookaround]

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