Organizar la cocina - Tiempo y calidad

Aquí os van unos trucos para organizar la cocina, esto nos permitirá ser más eficientes, ahorrar tiempo y mejorar la calidad de nuestra comida.
No es necesario ser un apasionado de cocina para aplicar éstos consejos, son simples “atajos” que nos facilitan la preparación de nuestros alimentos y dan más agilidad a nuestros procesos cotidianos.

Organizar la cocina

Organizar las especias

Normalmente se pierde tiempo buscando una especia en medio de un caos de botes y bolsitas.

La mejor manera de organizar las especias es colocarlas en recipientes con una etiqueta en la tapa y colocarlos en orden alfabético dentro de un cajón de la cocina.

Especias organizadas

De este modo tendremos una visión general rápida de todas las especias a nuestra disposición y encontraremos la que buscamos fácilmente al estar ordenadas alfabéticamente y teniendo un acceso fácil.

Si no tenemos espacio en los cajones se puede usar la misma técnica colocando los recipientes etiquetados en un estante pegado a la pared.

Rallar en vez de picar

Para picar ajo, jengibre y algunos otros productos que utilizamos normalmente en la cocina se ensucia un cuchillo y la tabla de corte.

Rallador fino

Además el proceso de picar finamente esos productos es bastante tedioso, la forma más fácil de optimizar éste proceso es la de usar un rallador estrecho, fácil de limpiar y que nos dará un buen resultado obteniendo una ralladura fina y homogénea.

Usar papel aluminio y película

Cuando se van los huéspedes y volvemos a la cocina nos encontramos placas de horno que se deben fregar con mucho trabajo para quitar todo lo que se ha pegado al cocinar en el horno.
La próxima vez será mejor cubrir la placa con papel aluminio asegurándola bien en los lados y eventualmente colocar dos capas si hay mucho fondo de cocción.

Papel Aluminio

De esta forma una vez terminado de cocinar sólo quitaremos el papel aluminio, y con una simple lavada tendremos nuestra placa como nueva.
Usar película transparente para cubrir la zona de trabajo donde quedarán líquidos y restos de nuestra preparación, al terminar simplemente recogemos la película la tiramos a la basura y tenemos nuestra área limpia.

Un bol para la basura

Mientras se preparan todos los ingredientes necesarios antes de empezar a cocinar (lo que se conoce como “mise en place”) se van desechando restos de verdura, pieles de fruta, etc.

Mise en place

Por instinto cada vez que algunos de estos desechos los tiramos a la basura y eso comporta que nos desplazamos continuamente desde nuestro puesto de trabajo hacia el cesto de la basura, es más simple tener un bol grande al lado de nuestra tabla de corte e ir depositando los restos en el bol y de este modo no perder tiempo moviéndose continuamente hacia el contenedor de la basura.

Usar batidora de mano

La batidora de mano (también conocido como licuadora de mano) es una herramienta que permite ahorrar mucho tiempo en la cocina.

licuadora de mano

El ahorro de tiempo consiste en que se puede usar directamente en la cacerola sin tener que transferir el contenido a otro recipiente, batir y volver a poner el puré de nuevo en la cacerola, ensuciamos menos recipientes obteniendo el mismo resultado.
Su limpieza también es mucho más fácil.

Hacer cubitos de hielo, pero no sólo de agua

En lugar de gastar tiempo exprimiendo limones y medir el jugo, llenar una cubeta de hielo con zumo de limón. Cuando una receta requiere de jugo de limón, simplemente desmoldar un cubo y usar la cantidad necesaria.

Cubitera

Una bandeja de cubitos de hielo estándar tiene aproximadamente una cucharada y media de líquido por cada cubo.

Este truco también funciona para la pasta de tomate, concentrado de caldo de pollo o de carne, las hierbas picadas, y hasta podemos tener preparada nuestra mezcla de menta para los mojitos.

Un molinillo de café

El molinillo de café es muy útil no solo para moler café, yo lo uso para preparar mi mezcla picante, mi sazonador de hierbas, y todos los tipos de especia que uso en mis recetas.

Molinillo de café

Con este práctico instrumento podemos pulverizar todo lo que nos apetezca con la ventaja de utilizar materia prima de calidad, nunca he tenido mucha confianza en los productos que venden ya previamente molidos, nadie me garantiza que el contenido sea exactamente lo que estoy comprando.
Es aconsejable comprar nuestras especias en estado natural y luego con el molinillo ir moliéndolas y guardarlas en nuestra colección de perfumes y sabores.

La ventaja de tener nuestros sazonadores pulverizados es que una vez identificada la dosis necesaria para nuestra receta, siempre tendrá la misma intensidad, muchas veces en los chiles o alguna hierba como el laurel, depende de la temporada o del tipo de secado nos encontramos con diferentes resultados, si lo pulverizamos todo obtendremos un sabor o perfume de la misma calidad.

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Costillas de buey braseadas

Hoy tenemos unas Costillas de buey braseadas, lo que en EE.UU. llaman “short ribs”, como toda la carne “pegada al hueso” son muy sabrosas.

Costillas de buey braseadas

Para 4 personas procurar 8 o 10 costillas, lavarlas, secarlas y sellarlas en una cazuela con tres cucharadas de aceite de oliva.

En una sartén sofreír tres zanahorias picadas en cuadros pequeños, una cebolla grande picada finamente, y dos dientes de ajo picados.

Cuando el sofrito se ha pochado añadirlo a la cazuela con las costillas, mezclar y cocinar unos dos minutos, luego añadir vino tinto hasta cubrir, llevar a hervor y luego bajar el fuego, añadir una guindilla pulverizada y una cucharadita de pimienta negra molida al instante, y una cucharada de sal marino, dejar cocinar a fuego lento con la cazuela tapada durante una hora y media o hasta que la carne esté tierna, si se queda sin jugo añadir vino.

Cuando las costillas están tiernas sacarlas de la cazuela, colocarlas en una placa untada con un poco de aceite y ponerlas en el horno a 180 grados durante 10 minutos para que se doren bien, girándolas de vez en cuando.

Ponemos el fondo de cocción en una cazuela para salsas, le añadimos dos cucharadas de harina con un colador pequeño para que no se formen grumos, mezclamos bien y calentamos añadiendo una copa de brandy, mezclar bien evitando que se formen grumos y cuando el brandy se ha evaporado ajustar de sal y apagar el fuego.

Una vez las costillas están bien doradas disponerlas en los platos cubiertas con unas cucharadas de la salsa.

Podemos acompañar nuestras costillas de buey braseadas con un buen puré de patatas y un maravilloso vino de la Ribera del Duero.

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Crema catalana

La Crema Catalana, también llamada Crema de San José, es uno de los postres típicos de la cocina catalana. Esta crema también se hacía en la Cataluña francesa y en la región de Languedoc y generó una adaptación francesa llamada Crème brûlée. Antiguamente se acostumbraba a comer éste postre el Día de San José.

Para 6 personas batimos 6 yemas de huevo con 150 gramos de azúcar.

Disolver 25 gramos de almidón en flor en una taza de leche y guardar.

Hervir un litro de leche con una piel de limón (sin la parte blanca) y un canutillo pequeño de canela.

Cuando ha hervido la leche pasarla por un colador y unirla a las yemas de huevo y añadir la taza de leche con almidón.

Disponer la mezcla en una cazuelita y calentar mezclando continuamente con una espátula o batidor. Cuando esté a punto de ebullición, se saca del fuego y se vierte a través de un colador fino en una cazuelita de barro cocido, se deja enfriar y luego se esparce por su superficie una capa de azúcar y se tuesta, aplicándole encima una pala especial o un hierro calentado al rojo vivo, hasta que el azúcar se carameliza, formando una capa sólida y de color tostado.

Se puede acompañar con crema chantillí y unos bizcochos.

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Corderito a la Chilindrón

El Corderito a la Chilindrón es una receta típica de la cocina de Aragón, Navarra, La Rioja y algunas partes del País Vasco, se cuenta por ahí que el chilindrón es un juego de cartas aragonés con gran difusión en Teruel, consistente en agrupar sota, caballo y rey para cantar chilindrón, y en la receta, la cebolla, el tomate y el pimiento sustituirían dichas cartas para crear el chilindrón.

Para 6 personas cortamos un corderito lechal en trozos regulares, se espolvorean con sal y pimienta negra molida al instante y se echan en una cazuela (prefiero siempre de barro) donde se habrán dorado 4 dientes de ajo en aceite de oliva.

Remover el cordero durante 5 minutos para que tome un poco de color, luego se añaden 300 gramos de jamón ibérico cortado a cuadros pequeños, y una cebolla picada finamente.

Ir removiendo, y cuando la cebolla empieza a dorarse añadir 6 pimientos rojos cortados en trozos grandes, remover nuevamente durante unos 10 minutos y agregar 1 kilo de tomates pelados y cortados en trozos grandes, sofreír hasta que el corderito esté cocido, procurando que resulte más bien seco que jugoso, añadir agua o caldo durante la cocción si se queda sin jugo.

Con éste método se puede preparar también el pollo, la gallina, y el conejo.

[Fuente: mi libro secreto]

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