Costillas de buey braseadas

Hoy tenemos unas Costillas de buey braseadas, lo que en EE.UU. llaman “short ribs”, como toda la carne “pegada al hueso” son muy sabrosas.

Costillas de buey braseadas

Costillas de buey braseadas

Para 4 personas procurar 8 o 10 costillas, lavarlas, secarlas y sellarlas en una cazuela con tres cucharadas de aceite de oliva.

En una sartén sofreír tres zanahorias picadas en cuadros pequeños, una cebolla grande picada finamente, y dos dientes de ajo picados.

Cuando el sofrito se ha pochado añadirlo a la cazuela con las costillas, mezclar y cocinar unos dos minutos, luego añadir vino tinto hasta cubrir, llevar a hervor y luego bajar el fuego, añadir una guindilla pulverizada y una cucharadita de pimienta negra molida al instante, y una cucharada de sal marino, dejar cocinar a fuego lento con la cazuela tapada durante una hora y media o hasta que la carne esté tierna, si se queda sin jugo añadir vino.

Cuando las costillas están tiernas sacarlas de la cazuela, colocarlas en una placa untada con un poco de aceite y ponerlas en el horno a 180 grados durante 10 minutos para que se doren bien, girándolas de vez en cuando.

Ponemos el fondo de cocción en una cazuela para salsas, le añadimos dos cucharadas de harina con un colador pequeño para que no se formen grumos, mezclamos bien y calentamos añadiendo una copa de brandy, mezclar bien evitando que se formen grumos y cuando el brandy se ha evaporado ajustar de sal y apagar el fuego.

Una vez las costillas están bien doradas disponerlas en los platos cubiertas con unas cucharadas de la salsa.

Podemos acompañar nuestras costillas de buey braseadas con un buen puré de patatas y un maravilloso vino de la Ribera del Duero.

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