Trinxat con col rizada (Kale)

Durante éste año 2011 se ha registrado mucha tendencia a consumir la col rizada, también conocida con el nombre de Kale, resulta que se ha descubierto que dicho vegetal contiene una concentración de propiedades antioxidantes, desintoxicantes, reductoras de colesterol, anti-infamatorias, preventivas y curativas del cáncer, además de un alto índice de vitamina A,C,K, riboflavina (se le han encontrado hasta 45 tipos de riboflavinoides anti-infamatorios y anti-oxidantes), niacina, magnesio, hierro, azufre, sodio, potasio, fósforo y calcio.

Antiguamente se consideraba comida de pobres, era consumida por los campesinos en el medioevo, fué incluida en las mesas durante la Segunda Guerra Mundial siendo una verdura fácil de cultivar y que aportaba nutrientes importantes para complementar la alimentación entonces racionada.

Después de ésta breve introducción os presento un plato que forma parte de la tradicón de la cocina catalana, aunque no es famoso por ser considerado “pobre”, os garantizo que es sabroso, y ahora que conocemos los beneficios de ésta verdura podemos hacer que se convierta en uno de los platos de moda.

Se llama “Trinxat” , que significa “trinchado, picado“, muy fácil de preparar como veremos a continuación.

Para 4 personas nos proveeremos de un medio kilo de col rizada, lavamos bien las hojas, y las dejamos escurrir rociándolas con un poco de jugo de limón, mientras vamos a hervir 4 patatas medianas con las hojas de col en agua salada (sal marino), una vez terminan de cocer colamos y con un tenedor aplastamos todo en modo de formar una especie de puré.

En una sartén con una cucharada de aceite de oliva vamos a sofreir 2 dientes de ajo cortados en láminas teniendo cuidado de no quemarlos, añadimos 8 lonjas de panceta ahumada , las cocinamos y separamos junto con las láminas de ajo.

Ahora en la misma sartén vamos a saltear el “puré” de verduras, salpimentamos, y dejamos que se vaya cocinando, podemos darle vuelta a la mezcla con un golpe de muñeca, los menos prácticos pueden ayudarse con un plato. Cuando la mezcla empieza a dorarse podemos retirar, distribuimos las porciones en los platos adornando con dos lonjas de panceta y láminas de ajo.

La tradición nos cuenta que éste plato normalmente se consume para cenar, al ser rápido y nutriente. Para los que temen el colesterol de la panceta os aconsejo cocinarla a parte en poca agua, de éste modo la grasa se elimina en el agua evaporada y la panceta queda igual de crujiente.

En EE.UU. ya están de moda las “chips” de col rizada, así como ensaladas, etc. no me extrañaría que pronto ésta col entre por la puerta grande de los restaurantes de Manhattan, o quizás Ferran Adrià ya está preparando una “Espuma de Kale con caviar de panceta“.

 

Print Friendly

Repollo relleno

Hoy tenemos una receta riquísima y muy fácil de preparar.

Nos procuramos un buen repollo, le quitamos las hojas duras y lo hervimos en agua salada, una vez cocido lo dejamos enfriar.

En un bowl vamos a mezclar 100 gr. de carne de cerdo molida, 80 gr. de queso parmesano rallado, un huevo, una cucharada de perejil picado, 100 gr. de pan rallado, sal, pimienta, dos cucharadas de aceite de oliva, y una cucharada de pimentón, una vez hemos obtenido una masa homogénea vamos a rellenar el repollo empezando por el centro y distribuyendo también relleno entre las hojas, luego lo metemos en una olla alta con poca agua, una nuez de mantequilla, un chorrito de aceite de oliva y una cebolla cortada fina. Cocinamos a fuego lento moviendo con cuidado de vez en cuando hasta que el repollo empiece a tomar color.

Ahora sacamos el repollo de la olla, le echamos una generosa rociada de queso parmesano y lo pasamos al horno (calor moderado) por uno 20 minutos.

Ya estamos listos para servir, es un plato único de delicado sabor.

Nota: Los mismos ingredientes se pueden utilizar para hacer “bolsitas” con una o dos hojas de repollo que envuelvan el relleno y luego bien dobladas entre si, en éste caso cocinaremos el relleno a parte, y luego doraremos las “bolsitas” con mantequilla y aceite de oliva, acompañando con unas patatas hervidas y aliñadas con ajo y perejil.

Vale la pena probarlos

Print Friendly

Escudella Catalana

Se acerca Navidad, hay que ponerse “grasitos” para superar el frío, como hacen los patos, y para éso vamos a degustar una magnífica Escudella Catalana.


De pequeñito comía la escudella i carn d’olla el día de Navidad, y al día siguiente gozaba de los Canelones de San Esteban y un pollo asado con ciruelas pasas, a veces, recordar tu pasado te hace sentir algo especial.
La escudella, es un plato tradicional de la cocina catalana, basada como en otros países o mismas regiones de España, en utilizar los ingredientes a disposición en períodos de pobreza, ahora, éste plato se ha vuelto carísimo, gracias a la mercadotécnica “renovación” de la cocina española, la escudella, la podemos comparar con platos como el potaje, cocido, pot au feu, etc. todos tienen las mismas características con algunas variantes a según de la zona.

Vamos a poner a remojar unos garbanzos y unas alubias blancas (un medio kilo), con una cucharada de bicarbonato de sodio (alimenticio), durante la noche anterior.

Luego nos agarramos una buena olla, potente, de 5 litros, le echamos las legumbres que tuvimos en remojo, dos zanahorias cortadas a nuestra manera, media col, o un repollo, una costilla de apio, media cebolla morada, si no tenemos tocino salado a disposición,le echamos una mano de cerdo o las dos cosas (mejor abundar), una punta de jamón serrano, unas costillas de cerdo, unas costillas de cordero (si hay), media gallina, y si no, pues dos pechugas de pollo. Agregamos un poco de carne de res para caldo, con tuétano (si es posible). No deben faltar unas butifarras, blancas y negras.

Dejamos cocinar por dos horas, bajando el fuego cuando el caldo llega al primer hervor.
A mitad de cocción, vamos a preparar la “pilota“, con unos 500 gramos de carne de res molida, utilizamos un huevo, ajo finamente picado, perejil, miga de pan bañada en un poco de leche, y mezclamos todo, salpimentamos y creamos unas bolitas a nuestro gusto, las enharinamos y las sumergimos en el caldo.
Terminada la cocción del caldo se cuela todo, separando las verduras de las carnes.

Con el caldo vamos a preparar los “galets” (ver foto) para que sirva como primer plato. Los ponemos en el caldo filtrado y los dejamos cocinar hasta que estén “al dente“..


Como segundo plato, vamos a servir en bandeja las verduras en una bandeja y las carnes del caldo en otra, como son carnes hervidas, se aconseja rociarlas con sal de mar molida y un hilo de aceite de oliva, en modo de darles un especial toque de sabor.

Espero que lo probéis, os guste y me deis un feedback (comentario), para saber cómo os salió la Escudella Catalana.

Print Friendly

Cocido madrileño

No probar un buen Cocido madrileño es un sacrilegio, tiene su origen en la “olla podrida“, guiso al que ya se refería Cervantes en el Quijote. La olla podrida proviene a su vez de la adafina , que era un plato judío que se preparaba los viernes para comer posteriormente el sábado, y respetar así el sabbat.

Es un guiso apreciado y valorado por todas las clases sociales, aunque en algunos casos abunda más la carne que en otros. Carlos I y su hijo Felipe II eran grandes aficionados al cocido y en la época de Felipe III era un plato muy frecuente en la corte. como mencionan en la Taberna La Bola de Madrid.

Ingredientes para 4 personas:

250 g de garbanzos
300 g de morcilla de vaca
¼ de gallina
100 g de tocino blanco o entreverado
100 g de morcilla de cebolla
100 g de chorizo
50 g de punta de jamón serrano
4 huesos de tuétano de unos 5 cm
1 Kg. de repollo
4 patatas medianas
2 zanahorias
1 cebolla
1 nabo
1 diente de ajo
aceite de oliva para rehogar
100 g de fideos para la sopa
sal

Ingredientes para la bola:

2 huevos
75 g de pan rallado
2 dientes de ajo
2 cucharadas de perejil picado
aceite de oliva
sal

Preparación

Poner a remojar los garbanzos en la noche anterior, en agua templada con un poco de sal y una cucharada de bicabonato de sodio (alimenticio), para que se pongan bién grandotes. A la mañana siguiente, lavarlos y escurrirlos. Colocar en una cazuela grande de base ancha las carnes, el tocino, los huesos lavados y el jamón, y cubrir con unos 4 litros de agua. Poner la cazuela al fuego y, cuando rompa a hervir, aflorará la espuma a la superficie.
Quitarla con la espumadera y agregar los garbanzos.

Al segundo hervor añadir la zanahoria, la cebolla y el nabo. Cocer a fuego lento por espacio de tres horas o más, hasta que los garbanzos estén tiernos. Veinte minutos antes del final, incorporar las patatas peladas y cortadas por la mitad. Probar y rectificar de sal, pimienta, chile, o lo que se prefiera. Simultáneamente, en otro puchero, cocer el repollo picado durante media hora. Escurrir y rehogarlo con el ajo.

Cocer el chorizo y la morcilla en un recipiente aparte para que no tiñan el caldo.

La Bola: Batir los huevos y amasarlos con el pan rallado, los ajos muy picaditos, el perejil y algo de sal. Formar con dos cucharas una especie de croquetas aplastadas y freírlas en abundante aceite, muy caliente. No es necesario enharinarlas ni pasarlas por huevo, puesto que la masa aguanta sin romperse. Cuando se vaya a servir el cocido, introducirlas en el caldo y dar un hervor.

Presentación - Los vuelcos

El cocido madrileño se dice que es de tres vuelcos.

Primero se sirve la sopa con fideos (para ello hay que cocerlos en el caldo durante 5 minutos).

Después se presentan los garbanzos en una fuente con las verduras: el repollo rehogado, la zanahoria y el nabo en rodajas.

La cebolla se añade al caldo para darle sabor, pero se retira. Se acompaña también con el relleno y, en una salsera, tomate pelado, picado y frito con un poquito de ajo finamente picado.

El tercer vuelco está formado por las carnes troceadas, los embutidos, el tocino y los huesos. Como sugerencia, el tuétano untado sobre unas tostadas es delicioso para acompañar el plato.

Espero que disfruteis de éste Cocido madrileño

Print Friendly