Finalmente, tras unos dÃas de confusión donde se ha calificado todo el asunto de pura exageración, F-Secure venÃa a poner un poco de orden aclarando las claves que pueden determinar efectivamente si una amenaza merece ser tenida en cuenta y alertar de forma responsable.
F-Secure afirmaba que no nos encontrábamos, ni mucho menos, ante un caso de infección masiva. Al contrario de lo que se barajó en un principio, no se trataba de un gusano que aprovechaba una vulnerabilidad en Skype, sino de simples mensajes de chat que pedÃan al usuario descargar y ejecutar el troyano. Para colmo, se habÃan confundido en algunos medios dos alertas distintas. Una se conocÃa desde principios de octubre y otra, de la que hablaba Websense, se trataba de un archivo sp.exe infectado. Aunque en ningún momento se advierte, se presupone que el ejecutable infectarÃa (aunque de una forma burda y consentida) sólo a usuarios Skype bajo Windows.
La única novedad, por tanto, es que el troyano puede llegar por Skype e infectarÃa a usuarios de Windows, pero para que esto ocurra, el usuario debe prácticamente consentir la ejecución.
Aunque la alerta ante la amenaza haya sido exagerada, no está de más recordar que ningún software es invulnerable y que una amenaza seria y real de este tipo podrÃa darse en un futuro.