iPhone
Miércoles 10 Enero 2007Cuando en los 80 estabamos generando código como artistas, eramos vistos como si fuéramos una raza extraña o como astronautas.

No sabÃamos en ésos dÃas que eramos los precursores de lo que hoy es un simple puesto de trabajo, programador de software, entonces, cuando las salas que contenian los centros de elaboración de datos eran grandes como un restaurante y eran (al menos en Europa) las únicas zonas habitables con aire acondicionado, necesitaban de una multitud de operadores con obligatoria “bata blanca” que asistian a las necesidades de éstos sistemas que tenÃan la capacidad de un vulgar celular en nuestros dias para gestionar los procesos de una empresa. Después de pasar por la fase de desarrollo de software tuve la oportunidad de ejercer como System Engineer en sistemas S/38 de IBM (en la foto de arriba), en ésos tiempos me encontraba en Italia, teniamos pantallas negras con carácteres verdes estilo Matrix, imprimiamos en blanco y negro, los diagramas de flujo los hacÃamos sobre papel con un plástico que quien habÃa pasado el test de Big Blue (IBM) como persona idónea o adapta a la informática, guardaba celosamente, y que conservo todavÃa

De pronto aparecen unas maquinitas de escritorio, se llaman Macintosh SE, tienen una interfaz gráfica en blanco y negro, mueves un apéndice llamado ratón sobre la mesa e interactuas con lo que estás viendo en la pantalla, trae un editor de textos que te corrige las palabras, diseña diagramas de flujo, puedes escuchar música, la verdad, la mayorÃa de nosotros empezamos a creer en la existencia de un ser superior, no era un ser superior la causa del aumento de calidad de nuestro trabajo,
era un humano que se llama Steve Jobs, inmediatamente empezamos a optimizar el trabajo de los analistas funcionales, de proceso, los mismos programadores anhelaban en silencio la nueva tecnologÃa, para justificar los altos costos de éstos nuevos juguetes los instalamos a las asistentes de alto nivel, el management reacciona positivamente y el mundo entero se mueve en ésa dirección, nacen las impresoras láser, enfin, no os quiero contar la evolución histórica de la tecnologÃa de la información, quiero deciros que Steve Jobs ha sido siempre un visionario y gracias a él nuestra sociedad puede contar con TECNOLOGÃA DE CALIDAD, asÃ, en mayúsculas, su compañero de juegos fué desgraciadamente Bill Gates que arruinó todo, sea la amistad, que al mundo, robando la idea del sistema operativo de Apple y creando la copia más fea que se llama Windows, hay una diferencia entre los dos, Steve es un visionario, Bill sabe engañar a la gente, y lo último funciona normalmente en una sociedad consumista, a los visionarios los quemaban gratis mis c
ompatriotas de la Santa Inquisición, a los que saben lidiar con las masas les es fácil ganar dinero vendiendo algo que no es. En relación al desarrollo de tecnologÃa hago una referencia a un artÃculo que escribà hace tiempo acerca de otra criatura que creó hace años Steve Jobs, el Next que tuve la satisfacción (enorme) de probar en la Mellon de Pittsburg.
A éste punto, si todavÃa estás leyendo, te anuncio la llegada de iPhone, creado por el visionario que ha revolucionado al mundo con su iPod, los rumores dicen que es un teléfono celular (es cierto), que es un iPod a pantalla completa (es cierto), que es una computadora personal o super smartphone (es cierto), enfin, es una criatura mortalmente sexy
¡I love It!
Nooooo! no se acaba aqui, creo que antes no dije que era touchscreen, es mentira, es multi-touchscreen, y ahora quiero ver que coño hace Bil Puertas
Otra cosa que se me olvidó es que camina con el sistema operativo OS-X de Apple, o sea, otra criatura no infectada por Microsoft, una vez más….¡I love It!
Ya lo quiero, apunten en la lista de regalos
El alto el fuego permanente abierto por Euskadi Ta Askatasuna (ETA) el 22 de marzo del pasado año continúa vigente. Asà lo ha hecho saber la organización armada en un comunicado remitido a GARA y en el que asume la autorÃa de la explosión de Barajas manifestando su dolor por la muerte de Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

