Category Archives: Salsas y Aderezos



Salsa para parrillada (BBQ Sauce)

Esta salsa para parrillada se parece a la original americana  BBQ Sauce (Barbecue Sauce),  de la cual se dice que la llevó Cristóbal Colón (Cristoforo Colombo) desde la isla “La Española” cuando llegó al continente americano.

Vamos a preparar mi versión de ésta salsa, que es un poco más “mediterránea” para mi paladar.

Ingredientes para la salsa:

3  Tazas de miel
1  Taza de salsa de soja
2  Tazas de vinagre balsámico
3  Tazas de Ketchup
1/4 Cucharadita de azúcar moreno.
1  Cucharadita de guindilla en polvo
1/4 Cucharadita de café instantáneo (Espresso)
4  Cucharadas de aceite de oliva extra virgen
3  Cucharadas de ajo exprimido

En una cazuela salsera calentamos el aceite y cocinamos por un minuto, mientras mezclamos en un bol el resto de los ingredientes, cuando el ajo está listo lo sacamos del fuego y lo añadimos al bowl, mezclamos y volvemos a ponerlo en la salsera a fuego muy bajo durante 15 minutos para que se amalgamen los sabores.

Filtramos la salsa para que no queden residuos y tenga una buena presentación.

La podemos utilizar para acompañar carnes asadas, especialmente el Costillar de cochinillo a la parrilla o también unas alitas de pollo crujientes.

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Condimento Mediterráneo

En el 2012 vamos a escuchar mucho la palabra ORGÁNICO, es una de las principales tendencias gastronómicas que se presentan en el  horizonte,  y  va estrechamente ligada con otra tendencia en aumento, un mayor interés en comida sana y posiblemente preparada con productos que no sean de procedencia industrial, o sea,  de la huerta al tenedor.


Vamos a seguir ésta nueva tendencia y preparar un condimento o aderezo “orgánico” para darles sabor y perfume mediterráneo a nuestros platos, un aceite con hierbas aromáticas.

Emplearemos un frasco hermético como los que se usaban para guardar la mermelada en los viejos tiempos (1), podemos preparar éste aceite para nuestra cocina y eventualmente preparar más cantidad para regalar a nuestros amigos. Para usarlo en nuestra cocina aconsejo la botella que se ve en la fotografía de abajo (2), es cómoda y práctica al dosificar la cantidad de aderezo que vamos a utilizar y se puede llevar a la mesa, las botellas de regalo pueden ser de distintas formas (3).

Vamos a introducir en el frasco o frascos los siguientes ingredientes:

500 ml. De Aceite de Oliva Extra Virgen
3 Ramitas de Romero (fresco)
1 Ramita de Salvia (fresca)
4 Guindillas enteras (secas)
3 Dientes de ajo (partidos por la mitad)
8 Granos de Pimienta Negra

Cerramos el frasco y lo guardamos en algún lugar oscuro y fresco  durante 40 días.


Una vez nuestro aceite está listo lo podemos transferir del frasco al recipiente que vamos a utilizar, quitamos los dientes de ajo y dejamos los demás ingredientes en el recipiente.

Con éste aceite podemos condimentar ensaladas y pastas, un hilo del aderezo sobre un chuletón recién salido de las brasas tampoco estará mal.

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Salsa Bechamel

Ésta salsa es la reina de las salsas blancas, La invención de esta salsa se atribuye al cocinero francés del Duque Louis de Béchameil (1630-1703), aunque se considera que procede de una receta más antigua, llevada a Francia desde Italia por los cocineros de Catalina de Médici.


Vamos a empezar calentando 100 granos de mantequilla en una cazuela, para evitar que se formen fastidiosos grumos al mezclar la harina retiraremos la mantequilla del fuego cuando esté fundida y entonces ayudándonos con un pequeño colador le echamos 100 gramos de harina, mezclamos bien con un batidor, volvemos a poner la cazuela en el fuego y continuamos mezclando para evitar que se formen grumos, controlando que el compuesto no tome color ni se pegue al fondo de la cazuela. Ésta preparación se llama “roux” en la cocina francesa y es una base para preparar salsas.
Ahora sacamos la cazuela del fuego y añadimos un litro de  leche mezclando bien para que se amalgame todo, volvemos a colocar la cazuela en el fuego y dejamos que llegue a ebullición, añadimos sal y un poco de nuez moscada, preferiblemente rallada al momento, mezclamos y dejamos cocinar por 15 minutos, mezclando de vez en cuando y dejando que la salsa se vuelva densa a nuestro gusto.
Ahora ya tenemos nuestra salsa Bechamel lista para utilizarla en vuestros platos, como la lasagna, canelones, verduras al horno y otras preparaciones.
Es probable que en algunos platos necesitéis que la densidad de la salsa sea más o menos densa, por ejemplo para la lasagna debe ser más líquida que para el relleno de “vol-au-vent”, entonces añadiremos más harina para hacerla más densa o más leche para hacerla más líquida.

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Esencias en Cocina

Hoy hablamos de las Esencias en cocina, hace algunos años la cocina o al menos algunas cocinas del mundo han evolucionado pasando por diversas fases que han tenido nombres muy “fashionistas”, como la cocina “fusión”, que está basada en unir cocinas e ingredientes de distintas culturas, en práctica, lo que hago cada día yo en mi cocina ya que en México no encuentro los ingredientes necesarios y tengo que crear versiones semejantes de mis platos y de consecuencia eso me convierte en un cocinero “fusión”.


Mi visión sobre ésta evolución es que antes de ponerse a inventar , algunos cocineros dejaron un momento los cacharros de la cocina y empezaron a razonar como los diseñadores de moda, durante mis años de trabajo he tenido mucha experiencia en éste campo y precisamente en Italia, donde la moda se respira, entonces veo que emulando las técnicas de mercadotecnia empleadas durante años y años por los “creadores” de la moda y el estilo, empezaron a volver a cocinar lo mismo dándole nuevos nombres, y generando realmente líneas de moda, efectos que han dado fama y éxito a muchos restaurantes y a los creadores de ésta nueva tendencia, luego cuando se dieron cuenta de que estaban haciendo lo mismo que hacen los “modistas”, vieron que seguían cocinando lo mismo, y eso no era su objetivo, entonces empezaron a crear, a trabajar con los colores, las texturas, a pensar en los Cinco Sentidos, a crear maridajes con ingredientes que nunca se habían frecuentado en un mismo plato, o sea, empezaron realmente a crear algo realmente nuevo, algo que tenía un sentido, consistencia, y no servía solamente a aumentar las ventas, si no a aumentar la calidad de su trabajo, del producto de sus ideas y la satisfacción de los clientes que saben apreciar éste tipo de morfologías.

De ahí ha salido la moderna cocina molecular representada especialmente por grandes maestros como mi paisano Adrian Ferrá de El Bulli, ganador de 5 titulos como mejor restaurante del mundo, o a Heston Blumenthal del “The Fat Duck” en Inglaterra, desgraciadamente para mi, éstos grandes chefs, además de tener medios y estructuras que no están a mi alcance, utilizan frecuentemente nitrógeno líquido, y dado que soy pirómano desde pequeñito, hacer mis experimentos en la cocina para preparar un sorbete de anguila noruega podría poner en peligro la seguridad del barrio.
Ahora después de todo éste rollo os voy a presentar una técnica casera para aumentar la calidad de nuestra cocina, vamos a crear esencias.
Todos conocemos el consomé, caldo concentrado elaborado con carnes o con pescado (fumet), tradicionalmente, el consomé se consume como entrada en las comidas y muchas veces es utilizado en cocina como base (fondo) para cocinar varios tipos de platos, en práctica usamos una “esencia” o “extracto” para “perfumar” el plato que estamos preparando, dándole más sabor o creando una combinación de sabores.Consomé

La técnica que os quiero presentar nos permitirá obtener “esencias” ya sea de carnes, que de frutas, quesos, vegetables y todas las combinaciones de ingredientes posibles, ésta técnica se llama “filtro de gelatina”.

Tradicionalmente, para “clarificar” el consomé se usa clara de huevo, la cual atrapa las partículas sólidas y al retirar la clara nos queda el líquido perfectamente limpio, en la nueva técnica vamos a usar gelatina, el proceso es bastante simple aunque dura de dos a tres días.
Primero prepararemos el caldo con los ingredientes deseados, también puede ser un jugo (verduras, frutas, etc.), una vez preparado lo filtramos y disolvemos un poco de gelatina en el compuesto, una pequeña parte de lo que normalmente se usa para hacer un postre de gelatina, no es necesario añadirla a los caldos de carne porque ya contienen gelatina en modo natural.

Vamos a congelar el caldo durante la noche y al día siguiente pondremos el “bloque” de caldo congelado en un colador colocado sobre un recipiente con capacidad suficiente y lo dejamos en el refrigerador hasta que se haya descongelado completamente (uno o dos días).
Al congelarse el caldo, el agua empieza a formar cristales de hielo, mientras la gelatina, las partículas sólidas del caldo y las gotas de grasa quedan separadas del agua. Las moléculas de la gelatina se entrelazan formando una red invisible que atrapa todas las impurezas. El refrigerador juega una parte muy importante en el proceso, ya que mantiene una temperatura suficientemente fría para impedir que ni la gelatina ni la grasa se disuelvan, mientras los cristales de agua se descongelan llevándose los sabores que están atrapados en la red de gelatina, la cual se encarga de retener todas las partes sólidas, resultando un líquido totalmente limpio.

Las posibilidades son prácticamente infinitas, podemos crear “esencias” de jugo de zanahoria, de chocolate, de caldo de pescado, en fin, de todo lo que se os ocurra, sólo hay que recordar que en el caso de que la base de la esencia no sea caldo, o no contenga suficientemente líquido, cubriremos con agua y haremos hervir un poco, por ejemplo con el chocolate.

Ahora a hacer experimentos!

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